Réquiem por una tórtola

Alexander Masoliver Aguirre

… vox turturis audita est in terra nostra

Cantar de los Cantares 2: 12

TÓRTOLA SOLITARIA

persigue la ocre abreviatura de un árbol

ante su huella ciliada negra cadena

el harén de himenópteras aleluyante procesión

hacia el cadáver de su amiga

apenas cebada reverencia el ave

el parpar de su entraña

abierta ventral faz pelaje dentado

escarlata caduca su compañera sorbe lenta el vidrio obsidiano huera su mirada

trino hipido jadeo

solloza fermenta el semen la tórtola

tornarse carnívora engullir su garra predilecta

rozó el mástil helado partido aleteo el pico

postrero piar

calor fauces metálicas altas luces

DUAL BANDADA MÍNIMO EQUIPO

tuerto Señor ten piedad

dónde está el criminal contra esa

zenaida auriculata

deglutido por raciones

la urbe el súbito matador cuero mineral bermejo

ni suspiró el deceso el torrente acerado

introyección cementada

rasca la tierra oculta el coágulo derrama el colmillo metálico el alma de la zenaida

brisa gélida el ala despliégase escalofrío aviar

se craquela el pabellón auricular día de otoño

los óculos se almendraron

de la zenaida que la acompañó

VIVEN VEINTE VERANOS

con suerte las tórtolas

exhalaciones tan vastas las nieblas de tiempo emplumado

oíranse

ante el umbral del nido

letanía de albos óvulos

desconsuelos jamás sometidos a la cálida presión del culo de la madre

tal parpadear

represalia de un genio maligno ignota placa patente

qué mal habrán hecho

esas colúmbidas —absuélvelas— qué cubil prohibido tocaron sus pies

durante veinte veranos

sobrarán la mitad de las semillas del mundo

PUNZANTE DOLOR FIJO LA MIRADA

dura de yeso cal inclemente fuerza del suelo sostiene la masa queratinosa del ángel

de pico terroso y añil

besos de conirrostro miembros fantasmas

yacen eminentes por tiernas manos cetrinas

aun mejores que los mejores granos es la sangre cuyas escamas brillaban

sucumben las moscas al trozo

de axila aviar abierta un hueso casi espina amó tanto superviviente la tórtola

la mira

atónito piando de temor y temblor

hilo de frío el bólido aceleró lejos allí

donde el horizonte solo es detenido por luces rojas como su capó en la fóvea de asfalto divisó la zenaida canículas airadas

la médula de cada poro empavonada

de rocío de témpano compartieron medio gusano

palingenésicas mirras de pájaro inciensos

el judas tremendo rojo

acera aplastando de acero el esqueleto eléctrico ruidoso petrolero

derrame de humo nunca anuncióse

LA PATA TIESA EL AVE ADO-

lorida la pata tiesa la herida

el félido casi la atrapa la tór- tola escupe pelo de gato tose negro líquido agüero feroz

el compaño la mira mascando

el trozo de gusano torsión temblor de la guata de pájaro urbano

dolor de la pata tiesa el res- piro agitado tradúcelo en adiós

cansada tórtola tullida la pájara descansa en la abadía solera soleada final dos implumes bípedos yunta beata

intentan ser buenos la avientan Agnus Dei con- tra el volcán de cemento río de lava la bestia

roja las luces furiosas el caucho ca- liente de fricción hediondo el crac el endeble esqueleto la mirada

del compaño tórtolo la pena

los jóvenes cómplices marca Ford

RESPLANDECE LA LOZA GRIS EN LOS MUROS HORIZONTALES DONDE LAS HORMIGAS RODADAS

[SE DESLIZAN

sin animita sin hito alguno el suspiro telúrico canta un secreto su acelerar

una sombra nunca se mueve y mira no parpadea no soporta ni comer sus patas se han fundido al cable de quizá qué servicio con quizá qué prioridad

«escúchase de la tórtola el arrullo en nuestra tierra»

la tórtola el martirio sus zarpas tostadas sus piojos nadie lo acicala arqueadas las hélices pulso solo en la vereda canas las plumas sin comer el cuerpo deshecho las alas la retina
[rasgada

«escúchase de la tórtola el arrullo en nuestra tierra»

canta la escritura escribe el tiempo que pasa los autos que pasan la ausencia que habla la buscará y no la hallará su velo de plumas a picotazos caerá hijos del Jerusalén nidal

«escúchase de la tórtola el arrullo en nuestra tierra»

forma los grumos que aún quedan de los regueros que manaron del cuello quebrado del élitro de cada pluma enredada al neumático Goodyear de la ignominia

«escúchase de la tórtola el arrullo en nuestra tierra»

costra enredada obús de dolores quejumbroso estertor trenza espiga de amor avícola

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