Metarrealismo: poesía y contracultura en la Rusa soviética

Traducción de Fernando García

Cuenta el poeta Alexéi Párshchikov que en la Unión Soviética pos-Stalin había básicamente dos vías para convertirse en escritor: la primera, la oficial, consistía en allegarse a algún maestro reconocido con buenos contactos dentro de la burocracia editorial; y la segunda, por contraste, ser un outsider (lo que equivalía a no ser publicado) y desarrollar una obra en solitario o dentro de pequeños cenáculos. 

Luego del deshielo cultural de los sesenta, década en que poetas como Evgueni Evtuchenko llenaban estadios con sus lecturas, en los setenta la poesía sufrió una enorme pérdida de interés y visibilidad dentro de la vida pública soviética. Los grandes tirajes y lecturas quedaban en manos de autores consagrados y sus epígonos, mientras que la nueva generación de poetas debía apostar por crear un público propio. Es en este contexto en donde la cultura samidzat (que en nuestra lengua equivale a «autoedición») comienza a tomar una fuerza y extensión inusitadas, sirviendo de trinchera para una generación de escritores que se formó en la sombra, entre fotocopias y libros mimeografiados.

*

El metarrealismo creció silenciosamente en la década del 80, no como un movimiento o una escuela literaria, sino como una tendencia que caracterizaba la obra de diversos poetas que dialogaron entre sí. Según Mijaíl Epstein, teórico que acuñó el término de «metarrealismo» en 1983, a esta tendencia se adscribe la poesía de Vladímir Aristóv, Iván Zhdanóv, Nadezhda Kondakova, Aleksándr Eremenko, Olga Sedakova, Alexéi Párshchikov, Elena Shvartz y Arkadi Dragomóshchenko, quienes, pese a sus evidentes diferencias, desarrollaron una obra en donde la imaginación crítica se hermana con la experimentación lingüística. Para ello —insiste Epstein— se sirvieron de todo tipo de referentes culturales, tanto tradicionales (la Biblia, la Historia del Arte, el folclore eslavo, los mitos de la literatura clásica) como contemporáneos (la ciencia, la tecnología, la cultura de masas, la ciencia ficción). A partir de una ampliación de la prosodia tradicional, los poetas metarrealistas propusieron un nuevo pluralismo textual, en donde el sujeto lírico y el discurso monológico quedaban diluidos dentro de la deriva textual e intertextual del poema. 

En la presente muestra hemos seleccionado y traducido directamente del ruso poemas de tres autores (Alexéi Párshchikov, Nadezhda Kondakova y Arkadi Dragomóshchenko) cuyas poéticas ofrecen diversas modulaciones del universo metamórfico del metarrealismo.

Prólogo, selección y traducción de Regina Khayum y Fernando García Moggia


C:\Users\Administrador\Desktop\Parshchikov.jpg

Alexéi Párshchikov (Vladivostok, 1954-2009). Poeta, ensayista, traductor y fotógrafo. Fue uno de los protagonistas del grupo moscovita de poetas que luego fue llamado metarrealismo. Su poesía destaca por la experiencia de flujo verbal e imaginativo, por el libre empleo de formas clásicas y de metros variables, y por su aliento visionario y maquínico, con frecuentes referencias a la ciencia y la técnica (era ingeniero agrónomo de profesión). Su poesía tuvo escasa recepción en Rusia, como la de la mayoría de sus colegas, y no fue hasta que se trasladó a California que comenzaría a ser reconocida. En Estados Unidos tuvo estrecho contacto con escritores ligados a la language poetry, especialmente con la crítica Marjorie Perloff y el poeta Michael Palmer, quien fue el primero en traducirlo al inglés. En 1995 se trasladó a Colonia, Alemania, donde vivió dedicado a la fotografía y la escritura. El siguiente poema forma parte de su libro Vitriolo azul (1994):

Introducción

el soplido del tiempo me voltea y me emplaza contra el flujo

del umbral de la conciencia me escapo cazador con parche

mis héroes se esconden bajo el eclipse a la hora del ojo x ojo

el vidente duerme en un cochecito en medio del terreno

su espíritu tenso campanea por la mutación de las metáforas

al caer en la membrana el diente de león se vuelve visible

crece recoge sus trastos parte hacia el habla extranjera

vocea con megáfono y todos simulan ser sordos

una agonía como palpar la escafandra agujereada

así aterrados buscamos precisión en la semejanza y alrededor

por desgracia no hay banderas en los lugares de la fuerza 

que nos envuelve como epitelios de cebolla

el primer contacto con ella sería la tumba del explorador

tus músculos estaban entrenados y tu aproximación era incierta

en vez de recordar el cautiverio vagarás por las estaciones 

querido es el brillo ardiente de los rieles para el viajero 

eres libre de partir y es terrible volver a ser testigo del comienzo

huele a semen y aserrín en los vagones de carga

volar en avión cogiendo el ritmo y su sombra 

aquí y allá en la nube cercana lejana abajo 

destella y desaparece en la tierra y con ella tu cuerpo

al emprender el viaje rompe los candados arranca los cerrojos 

lanza estallidos de rabia los perseguidores arden en la entrada

atraparte y reparar las puertas restaurar libros y vasijas

que en ti se inspire el carruaje de Karamzin o el volante de Kerouac

acaso el objetivo de la carretera no es encontrar el método

el soplido del tiempo te voltea y te emplaza contra el flujo


C:\Users\Administrador\Desktop\nadezhda kondakova.jpg

Nadezhda Kondakova (Orenburg, 1949). Poeta, dramaturga, editora, ensayista y traductora rusa. Al día de hoy tiene publicados 11 libros, además de un extenso trabajo sobre la vida y obra de Pushkin. Sus poemas, que a menudo recuerdan una plegaria, mezclan la mirada crítica sobre el pasado y el presente con las imágenes características de la lírica erótico-amorosa. El siguiente poema pertenece al libro Incógnito. Poemas del siglo pasado (2001) que recoge su obra desde 1985 hasta finales del siglo:

Paisaje enfermo

En tanto que la espuma en la orilla decrece

hasta tu proporción y la vista se aclara,

desde lejos te vuelves visible, lentamente,

y los sucios rayados en la noche se borran.

Solo eres un carpintero del nido familiar,

encerrado en tu cabaña con grabados de nieve, 

azulado espacio gris, inundado hasta el cuello

con tales arrebatos, que ni un ebrio vadea.

Sin camino, sin cruces en el fondo del yugo.

Estuviste tumbado bajo el cerco, sin advertir

los pisotones, las patadas, los reproches,

mientras decían: el señorito tiene indigestión.

En tanto que la espuma lacerante del mar 

cubría tu casa, diluyéndose en las sábanas,

se plegaba y estallaba, trasladando paredes 

con los ojos, y crecías, llorando como un niño

sobre el heno reseco, soñando un mito arcaico,

con el Grifo «en secreto», con palabras que tiemblan,

donde tras años de historias sobre el Sísifo ruso,

amarrada al paisaje, se perdió la promesa.

La cabeza no duele, mas los pies ya no sienten; 

no pernoctan los miedos, no se ofrecen las bayas.

En tanto el malestar lentamente se cura,

aquello que era el alma se desnuda del velo.

El velo es una celda, los rayados del baño,

o el comienzo del fin en Rusia postmoderna;

es solo una metáfora del mundo tras el diluvio,

el desvelo del imán sobre el tajo en la cara.


C:\Users\Administrador\Desktop\Dragamóshchenko.jpg

Arkadi Dragomóshchenko (1946-2012). Poeta, ensayista y traductor ruso. Hijo de un oficial del ejército soviético, nació en Potsdam, Alemania, vivió su juventud en Vinnytsia, Ucrania, y se instaló a vivir el 1969 en Leningrado, desde donde se vinculó con los poetas metarrealistas radicados en Moscú. Su obra destaca por su vocación experimental, su interés por el lenguaje y su mirada exploratoria, que algunos críticos han tildado de «lucreciana». Es reconocido por ser un poeta abiertamente filosófico, y se mostró muy interesado por las filosofías del lenguaje y la deconstrucción. Tuvo una relación muy estrecha con la poeta estadounidense Lyn Hejinian, también partícipe de la language poetry, quien tradujo su obra al inglés. El siguiente poema es parte del libro Bajo sospecha (1994):

*

No el sueño, sino el florecer de un residuo invisible—

lo que en la hondura del ojo puede ser más sencillo, 

en esa región donde un lago se alza sobre otro.

La suma de las formas, llevadas más allá de los límites del objeto,

como una grieta más allá de los límites del espacio.

El clima es lo único en lo que el tiempo deviene.

Crecida de la tarde. Ensenada de follajes resinosos;

llanto de niños en el delta. La historia comienza

sin habla, con un rumor, una caracola entre los dedos.

La sangre, filtrándose en la piedra,

apresada en fragmentos de cuarzo, 

vuelve a conceder a la raíz su ambición de expandirse

por estas colinas: miramos desde la distancia:

los árboles son los mismos. Difieren en el contorno de sus hojas

y en las etapas de la muerte.

Los nombres vienen luego, semejantes a cuadernos,

lagunas, lámparas, tiza. Mucho después, en la lengua común,

el ahora se topa con la palabra «ahora».

Lo que no encuentra respuesta en ningún silencio,

en ninguna demora, ni en el solo eco de una incontestable

y efímera —y aun así posible— historia.

Tiempo que ha devenido clima, la expansión del objeto.

Como sea, todavía no he decidido cuál es 

el mejor lugar para encontrarme con tus ojos. ¿El cénit?

Allí el hiato engendra una esperanza perfectamente cegadora. 

O en las llanuras, donde no te distingues de la niebla,

donde la planta del pie no podrá ser tocada por el sendero 

de gravilla silenciosa.


Regina Khayum (Uliánovsk, Rusia, 1991). Graduada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona y máster en Literatura Comparada por la Universidad Autónoma de Barcelona. Vive, pinta y trabaja en Barcelona.

Fernando García Moggia (Viña del Mar, Chile, 1990). Tiene estudios en Historia del Arte y en Estudios de Traducción. Ha publicado el libro de poesía El fruto del árbol sin raíz (Ed. Buenos Aires Poetry, 2022). Trabaja como asistente editorial de Mundana Ediciones y es uno de los editores de la revista web Saranchá.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: