Going to California Inc.

Diego Alfaro Palma

Para ser escritor hay que tener una mochila, llevarla en la espalda y perderse en un lugar desconocido. Para mí esa es la primera condición; la segunda es llevar una libreta y hacerla testigo de tus encuentros o reflexiones insólitas. En el viaje uno está expuesto, y ese uno puede ser varios, o puede ser tu área de la personalidad más frágil, o la más dispuesta a la vida peligrosa. En el viaje hay que estar abierto a lo que venga, hidratarse, esconder un cuchillo facón, tener un lugar secreto para cargar dinero, crear una forma de pararse ante el viento y una manera de entender que una vez adelante no hay nada que perder. Esto lo sabía la gran Mary Austin, esa escritora que recorrió a pie las Sierras Altas al sur de Yosemite, el desierto de Mojave, los pueblos de los recolectores de oro y la tierra de los Shoshoni. También lo sabía Bruce Chatwin, que caminó la Patagonia conversando y recobrando las historias de los anarquistas, pastores galeses, los selk’nam, brujos chilotes y asesinos de indígenas. 

Detalle de portada de California Inc.

Tengo mis bototos para salir puestos, mi mochila en un armario y mis libretas esperando notas. Por lo menos una vez al año uno debe tener una aventura, para saber que se está vivo. Hay libros que producen esa electricidad y hacen que no necesites salir muy lejos. California inc. es uno de esos; efectivamente no pude escapar muy lejos al abrirlo, ya que estaba dentro de un bus que iba de Santiago a Limache. Fue un viaje intenso, no por contratiempos, ni desperfectos, sino que por culpa de Matthias Molina y su prosa envolvente. Nunca he estado en California y gracias a él visité su lado más oscuro, que es muchas veces el mejor lado. Para andar por ahí me imagino que uno no debe andar fumado el día entero o empastillado, hay que estar bastante despierto, porque los problemas aparecen casi sin quererlo, los habitantes de las granjas de cultivo de marihuana son gente de pocas pulgas y tienes que arreglártelas como puedas.

Los días que estuve en Estados Unidos me pude dar cuenta que ese país es una película de Hollywood, no de Disney, sino un producto más oscuro y real. Matthias está página a página evidenciando aquello. En su búsqueda de un lugar para trabajar y vivir, se encuentra con gente amable y dadivosa; todos quisiéramos que nuestros tíos fueran así. Pero por otro lado, también se introduce en un mundo que tiene de todo menos ideales; la marihuana que ahí se cosecha no es la de los hippies, sino el del white trash que intenta ganar unos miles en poco tiempo, con poca inversión. Nuestro narrador se encarga de derribar tus ensoñaciones o ideas prefabricadas. En un mundo como este nacemos con ideas prefabricadas. No existe nada hermoso en una reserva indígena, en donde los jóvenes de la aldea manejan grandes camionetas, viviendo en calidad de zombies o con actitudes violentas, rezagos de temporadas de drogas duras. En el país de La ley y el orden, de las series de abogados y de clínicas privadas impolutas, hay gente con pantalones sucios, que viven en casas rodantes o que disparan de vez en cuando para ver si alguien cae muerto.

No pienses que en estas páginas te vas a encontrar con Jack Kerouac tomando sol en las playas de Big Sur, ni a Jefferson Airplane tocando “White Rabbit”, sino más bien los relatos de cientos de inmigrantes que se buscan el pan y el techo, que cruzaron como coyotes desde Tijuana, o que vienen con empresas tercerizadas desde el Sudeste Asiático, o latinoamericanos jóvenes que han dejado pasar el tiempo hasta verse diluir su futuro, traficantes de metanfetaminas, buenos jefes, malos jefes, incendios forestales que no puedes ni imaginar. Trimmer, Pound, Twekers, Wetbacks, esas palabras se te harán comunes y de pronto te darás cuenta de que vas con una mochila en tu espalda, de que tú eres el o la que está parada estirando el brazo y levantando el dedo pulgar, mirando a un conductor desconocido que puede ser nuestra última esperanza.

Matthias Molina Osorio y Diego Alfaro Palma en el lanzamiento de California Inc. en Valparaíso

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